En el corazón de la Toscana, en nuestro viñedo Prólogo, cada estación trae consigo un ritual esencial en el arte de la viticultura. La semana pasada llevamos a cabo la poda, una práctica milenaria que define el futuro de nuestras vides y, por ende, la calidad de nuestros vinos.
La poda no es simplemente cortar ramas; es un proceso clave que equilibra la planta, regulando su producción y garantizando que cada racimo reciba los nutrientes necesarios para expresar su máximo potencial.
En Oria Toscana, seguimos un enfoque que combina la tradición con la precisión científica. A través de un estudio detallado de cada cepa y la aplicación de principios basados en la secuencia áurea de Fibonacci, tomamos decisiones que optimizan la calidad del vino desde su origen: la vid.
En el viñedo Prólogo, utilizamos técnicas específicas para lograr un equilibrio entre vigor y producción. Algunas de las más importantes incluyen:
Cada corte que realizamos define el futuro de nuestra cosecha. Una poda bien ejecutada permite que la vid concentre su energía en los mejores racimos, reduciendo el riesgo de enfermedades y mejorando la maduración de la uva.
En palabras de Roberto Cipresso, nuestro enólogo:
"Podar no es solo un acto técnico, es una decisión que moldea el carácter del vino desde su nacimiento."
La filosofía de Oria Toscana se basa en el respeto por el entorno. Aplicamos técnicas de viticultura sostenible para que cada intervención sea equilibrada y en armonía con el ecosistema. Este enfoque nos permite preservar la biodiversidad del viñedo y asegurar que cada botella de vino refleje la esencia pura de nuestro terroir.
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📍 Oria Toscana – Donde la ciencia, el arte y la tradición se encuentran en cada copa.